| Lesbianas piden respeto |
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| Escrito por Jorge | |
| lunes, 07 de diciembre de 2009 | |
Yurina Rico/
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Elena Popp y Bridget González caminaban tomadas de la mano en una calle turística en Venice, cuando un hombre, dicen, con marcado acento mexicano les gritó: "Aquí lo que hace falta es v…".
"Mi compañera que es quien se ve un poco masculina es quien normalmente recibe los insultos, como si ella me hubiera convencido de ser quien soy. Ellos no comprenden que nuestro amor va más allá de los convencionalismos y he aprendido que no hay que esconderse, sino hacer pública nuestra relación para que las personas se acostumbren y nos ataquen menos", manifestó Elena.No era la primera vez que estas dos latinas tenían que defender su amor y su relación de pareja, pero sí fue una de las ocasiones de intimidación directa que más recuerda Elena. Las estadísticas más recientes sobre los crímenes de odio en el Condado de Los Ángeles revelan que se ha registrado un incremento del 18% en agresiones contra homosexuales. Un crimen de odio es definido por la ley de California como ofensa cometida contra la víctima con base en la raza, religión, género u orientación sexual. Según el reporte de la Comisión de Relaciones Humanas del Condado de Los Ángeles revelado a mediados de noviembre, el 73% de todos los crímenes de odio violentos fueron cometidos contra gays. El 15% de estos en contra de lesbianas. Mónica Trasandes, portavoz de la organización Gay and Lesbian Alliance Agains Defamation (GLADD), dijo que muchas lesbianas no son aceptadas por sus familiares, quienes tienden a ignorarlas o a esperar a que "se les pase la fase". "Muchos padres no se dan cuenta que ser lesbiana no es una opción. Si fuera una opción, estoy segura que muchas optaran por ser heterosexuales porque es más fácil y aceptado por sus seres queridos, pero la realidad es que no tenemos opción y lo mejor que podemos hacer es ser sinceras con nosotras mismas", dijo Mónica, quien tuvo una relación amorosa con una mujer quien no recibió el apoyo de su familia y optó por mantener en silencio su sexualidad. "Yo no podía vivir esa doble vida, así que lo mejor fue terminar esa relación", dijo Mónica, quien "salió del clóset" cuando tenía 21 años. Ari Gutiérrez, quien le reveló a su madre su orientación sexual cuando tenía 25 años de edad, dijo que por varios años su madre no aceptó que fuese lesbiana. "En 1997 encontré unos escritos del Papa Juan Pablo II en el que hablaba de que hay que aceptar y amar a nuestros hijos sin importar su orientación sexual. Se los envié y ese artículo hizo que ella cambiara. Ahora me acepta a mí y a mi pareja", contó Ari. El apoyo de su madre le dio fuerza para luchar contra los estereotipos de "una sociedad dominada por los hombres". Ari confiesa que su pareja no tiene el mismoímpetu de lucha y es mucho más privada, al punto que cuando están en la casa de sus padres, ella no se siente cómoda demostrando su amor físicamente con besos o abrazos como lo hacen las parejas heterosexuales durante reuniones familiares. "Su familia es más religiosa y más chapada a la antigua. Tal vez se deba a esto que ella es más tímida sobre nuestra relación cuando estamos en reuniones familiares en la casa de su madre", comentó Ari, quien es una publicista exitosa. Richard Zaldivar, presidente de la organización The Wall Las Memorias que ofrece un programa de educación para familiares de personas homosexuales, dijo que aunque la violencia contra los hombres gay es mucho mayor, ambos grupos enfrentan retos muy grandes en la cultura latina. "El machismo de nuestra cultura hace creer que las lesbianas lo son porque no han tenido una buena experiencia sexual con un hombre y en algunos casos los hombres tienen la osadía de decirles que ellos le pueden ofrecen algo mejor", explicó Zaldivar. Las nuevas generaciones de lesbianas latinas no se están dejando intimidar fácilmente. Durante una feria comunitaria en Highland Park, Christi y Alexa, ambas adolescentes, caminan tomadas de la mano sin importarles las miradas. Alexa, tiene el look tradicional de una muchacha de su edad: pelo largo suelto, maquillaje. Comenta que sus padres y hermanos le dicen que está en una fase y que no se preocupe porque pronto le pasará. Christi, quien se recoge el pelo con trenzas y viste sombrero y chaleco de corte masculino, recibe la mayoría de las miradas inquisitivas. "Así somos nosotras. Es mejor que se acostumbren y nos acepten. Tal vez algún día no escucharemos malos comentarios", acotó Christi. Fuente: http://www.impre.com |
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| Modificado el ( lunes, 07 de diciembre de 2009 ) |
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